lunes, 23 de mayo de 2016

Ayón, el precio justo

Con 10 victorias seguidas cierra la fase regular ACB el Madrid, al que la eliminación europea y el ritmo de un partido a la semana definitivamente han venido como agua de mayo (y nunca mejor dicho) para recuperar sensaciones. No tendrá ventaja campo en una hipotética final ACB contra el Barca, pero a cambio se medirá en semifinales a Valencia con factor pista. Un Valencia que ha perdido 6 de los últimos 15 partidos y parece a priori menos competitivo que Baskonia, que además recupera en playoffs a Shengelia y Causeur.

Cuatro jugadores blancos terminan la liga regular en plena forma. Por una parte, los Sergios, a los que se vio desfondados en la serie ante Fenerbahce. Llull, 59 puntos en los últimos 3 partidos, mientras que Chacho enseña detalles de esa versión distribuidor que preferimos. Tremendo su récord ante Fuenlabrada, pero no fue flor de un día, ayer repartió otras 9 en Sevilla y termina el curso como mejor asistente de la competición.

El tercer activo en forma de la plantilla es Trey Thompkins, 'renacido' desde su partidazo en el Palau. Más allá de una actuación de acierto, parece haber entrado en la dinámica del grupo, lo que por cierto hace ahora dudar al club sobre su futuro. Ya no cantan tanto sus despistes en defensa y lo que ofrece a cambio en ataque es canela, unos porcentajes de tiro de campo desequilibrantes: 66% de dos y 57 de tres en temporada regular. Laso empieza a confiar en él, sobre todo desde que ha descubierto la pólvora alineándolo con Ayón, dos perfiles complementarios que se mejoran mútuamente. El mexicano es, ni que decir tiene, el cuarto de esos jugadores blancos que terminan la regular en forma, en su caso más bien como un cohete, valoración media 28 en los últimos 5 encuentros. También hay que acotar que en Sevilla sus pares (Balvin y Jordan) hicieron 31 puntos con 14/17 de campo.

Un pico de forma el de Ayón que coincide con las negociaciones para su renovación, quizá la operación de mayor importancia en la sección este verano. Llevan las partes meses en la mesa sin acuerdo. Mil variables complican una renovación que a primera vista pareciese de cajón. Ayón conoce la ciudad, habla el idioma y tiene más protagonismo del que tendría en ningún equipo que le pueda pagar las cifras que pide su agente, según me cuentan, entre 3 y 4 millones anuales, frente a los 2 en los que está plantado el Madrid. Contra el vicio de pedir, la virtud de no dar. Que sus números de las últimas semanas no nos confundan: el precio lo marca, no el rendimiento deportivo ni el compromiso, sino el mercado, la ley de la oferta y la demanda. Es verdad que el Madrid necesita a Ayón, pero no me consta por ahora que ningún equipo le ofrezca la salvajada que pide el agente. Por muy buena que sea su temporada y completo su juego, carece del bien más cotizado en el mercado de pívots, repertorio ofensivo en 1x1. Difícilmente firmaría semejantes números en otro sistema distinto al de Laso y sin los Sergios alimentándole.

Incluso en el improbable caso de que un club europeo ofrezca lo que pide el agente, ¿hasta qué punto estaría el mexicano, tipo casero y sencillo, dispuesto a mudarse a Estambul o Moscú por un puñado de dólares más? Yo no lo veo. La única variable por la que concibo que el mexicano pueda salir de Madrid no es dinero, sino una oferta de una franquicia NBA, que le permitiría sacarse la espina clavada de su primera etapa y, sobre todo, estar más cerca de su hijo, del que en varias entrevistas ha dicho que es su prioridad.

lunes, 2 de mayo de 2016

Pretemporada primaveral

El festín dominical del Madrid ante Obradoiro sirve para empatar a Valencia en el segundo puesto, el objetivo en este mes que resta de fase regular. Con el tute que llevan encima la columna vertebral blanca esta dinámica de un partido a la semana puede y debe servir como pretemporada exprés. Lunes de asueto, menos viajes y más entrenamientos. Las piernas cansadas de los actores clave fueron un lastre ante Fenerbahce, salvar la temporada pasa ahora por ganarle una final a Barca con factor pista en contra.

Carroll y Felipe bordaron como de costumbre estos partidos ACB en casa ante rivales débiles, sumando estadística fácil, lo mismo que Doncic, que lleva todo el curso pidiendo a gritos minutos en partidos de mayor lustre. Quizá la oportunidad le llegue en playoffs, o ya el año que viene... En el supuesto de una salida de Chacho a la NBA, soy partidario de Luka como director reserva y Facu de tercero. No vería sentido a gastarse el dinero en un Darius Adams de la vida teniendo en casa al base más prometedor de Europa.

Sigo sorprendido con la situación de Augusto Lima. Solo nueve minutos en pista pese a lo plácido del marcador, no lanzó a canasta ni atrapó un solo rebote. Se desembolsaron 300k por su transfer, tiene otras dos temporadas de contrato garantizadas y su perfil encaja supuestamente como un guante en el sistema, pero me llegan rumores de que Laso no está convencido y le quiere mandar cedido. Don Pablo, qué sibarita te nos estás volviendo.

El que sí está disponiendo de más minutos y aprovechándolos tras la eliminación europea es Trey Thompkins, que lógicamente no va a repetir a diario lo del Palau, pero con 13 puntos y valoración 19 ante Obradoiro parece apuntar línea ascendente. Gana mucho cuando coincide en pista con Ayón. En un jugador joven y de moral tan frágil como Trey, la confianza lo es todo, Laso parece estar apostando algo más por él. Sus virtudes están ya de sobra glosadas, se trata de si el coach está de veras dispuesto a encajar en su sistema a un especialista ofensivo en puestos interiores. Porque sus defectos, igual que esas virtudes, no son precisamente pequeños, a saber... Defiende mal: más que en 1x1 con su par el problema son los errores y despistes en las ayudas, por momentos pierde de vista el balón. Además, los bloqueos que pone en ataque a los bases son poco incisivos, delito de cárcel en el sistema blanco. Un tercer problema son las faltas, su candidez metiendo la mano en defensa y su escasa verticalidad ofensiva, el resultado es un triste balance de 13 faltas recibidas por 52 cometidas (12 tiros libres lanzados en 18 partidos). A cambio, claro, tiene quizá la mejor mano de Europa en su puesto: 65% de dos y 52% en triples. La cuestión es si está aún a tiempo de redimirse y ganarse con un buen final de curso la continuidad o da igual lo que haga de aquí a final de temporada que está definitivamente descartado. En su caso y el de Taylor abogo por lo primero.

domingo, 24 de abril de 2016

Thompkins se reivindica en el Palau

Victoria en el Palau remontando 16 puntos que, primero de todo, es una inyección de autoestima, que estaba por lo suelos tras la aplastante derrota en cuartos de Euroliga. El equipo sigue físicamente mal, eso no cambia de un día para otro, pero esta vez sí entraron los triples. Hay lógicamente un componente de acierto puro de los jugadores que no se puede controlar, pero puedes sumar a la ecuación variables como la circulación de balón y el criterio en la selección de tiro. En números, se lanzaron 6 triples menos que tiros de dos, que a domicilio en pista de un grande ya es casi noticia, y se repartieron muchas asistencias, tantas como 25. Además se defendió bien en la segunda parte, no se dejó tiro sin puntear.

No hay peros a la victoria. El Barca se juega la temporada el martes en Krasnodar, pero escondió bien poco, solo Navarro, y es que en un clásico ante tu público no hay lugar a relajación. Ganar la ACB implica casi obligatoriamente batir al Barcelona y esta victoria muestra que no estamos tan lejos.

El protagonista de la velada fue lógicamente Trey Thompkins, que eligió plaza mayor para establecer su máxima anotación de blanco, 25 puntos, que mantuvieron al equipo en los peores momentos. No es solo que le entrasen los triples, lo cual no debe ser tan extraño en un tipo que acredita 50% en ACB. En realidad metió más canastas de dos (6/8), buena parte fruto de moverse bien sin balón, para aprovecharse de los desequilibrios que generaban Chacho y Ayón desde 2x2, ambos enormes hoy, por cierto, pero eso es menos noticia. El porcentaje de dos de Thompkins en ACB es del 66%, nada despreciabe para un pívot que "solo tira triples". También atrapó 7 rebotes, algunos de ellos en tráfico de bastante mérito. Lógicamente es solo un buen partido, igual que los ha tenido y los tendrá malos, pero una actuación que demuestra que tiene un techo alto, un gran talento ofensivo. Ese talento, sin embargo, no ha terminado de eclosionar aún, tiene 25 años y prácticamente nula experiencia en la élite. Hay que tener paciencia y mimarlo con un poco de confianza, no sentándole al primer error, y también con balón, algún sistema ofensivo más allá de colocarle en la esquina a ver que le cae.

Laso en general no le ha dado a lo largo de la temporada ni lo primero ni lo segundo, y el motivo principal es que es interior. Pongamos, para comparar, de ejemplo a Carroll, al que vaya por delante que adoro. No sabe botar y es un agujero en defensa, carencias que compensa porque anota. Y anota porque es muy bueno... y porque la mitad de los sistemas del equipo cuando está en pista son para él, y es lógico. Salvando las distancias, la forma de aprovechar a Thompkins como un activo útil de rotación sería convirtiéndole en un 'Carroll interior'. Tener 2 o 3 sistemas para cuando esté en pista, así producirá en ataque y te justifica lo que resta atrás. No pido que Thompkins sea la estrella, es más, ni siquiera hace falta que siga en verano, no tengo acciones en su agencia. Me da igual el apellido, me conformaría con que Laso entendiese que no sobra tener algún interior de talento ofensivo en la plantilla y algún que otro sistema para que produzca. Llámese Tomic, Bourosusis, Thompkins, Hernangomez o Randolph. La variedad nos hace menos previsibles y por ende más competitivos.